De Nshare a Njoya, una breve historia del sultanato de Foumban y el pueblo bamun (1394 ~1933)

El fundador del pueblo bamun fue Nshare, príncipe de Rifum (1394-1418), hijo de un jefe  tikar establecido en la ribera del Mbam. En el siglo XVII dejó su tribu liderando a una parte de la  población para  emprender rumbo  hacia el sur, cruzando el río  a la búsqueda de nuevas tierras en las que asentarse. Lo hizo  en Nji-Mom, en el país Pa- Mbam, enclavado a unos  veinte kilómetros al norte de Foumban, sometiendo a  dieciocho jefes  que le permitieron  proclamarse rey de los Pa -Mbam, de Pa-Mban o Pa- Mom  que ( `gentes que hablan con palabras encubiertas´)  derivará  entonces el nombre  con el que se conocerá al  pueblo, Bamun. Continuando  con sus conquistas territoriales Nshare Yen acabará  estableciéndose  en Mfom-Ben que se convertirá en la capital de su reino, bajo el nombre de Foumban. La palabra Foumban tiene su origen en la unión de las palabras Fombèn (fon: ruinas) y bbèn que significa poblada.

La  historia de la dinastía bamun vendrá definida por  las  continuas guerras cuyo único propósito será  ampliar el reino y fortalecer en su seno el poder. Hoy día el  territorio  marca su entrada en el río Noun  enclave desde donde quedan atrás las montañas del país bamiléké y se abren las extensas  y fértiles planicies del suelo bamoun, interrumpidas en ocasionalmente por solitarios macizos volcánicos, que  otorgan al paisaje de  la región  una belleza austera, singular y genuinamente africana. Foumban se encuentra a aproximadamente a 250 kilómetros al noroeste de Yaoundé. Hasta la llegada al trono de Mbwé-Mbwé o Mbuembue (1757- 1814)  quién era  hijo de Knatou o Kouotou (1672- 1757), los sucesores de Nshare no mostrarán  deseos de extender su reino sin embargo, con la  ocupación del trono por parte de  Mbuembue,  décimo monarca bamun,  revitalizará con su pasión guerrera el espíritu colonizador.

La organización política y social de  este pueblo africano  presenta muchas similitudes con aquella de los bamiléké. El poder absoluto se encuentra en manos del Mfon que durante la islamización  y bajo el reinado de Njoya se  transformará,  adoptando la figura de  sultán. El Mfon  o rey  es el dueño absoluto de todo y de todos, tiene el derecho de decidir sobre la vida y la muerte de todos sus súbditos y es el comandante en jefe del ejército  otorgándole  dicha posición,  la  capacidad de declarar la paz o la guerra en beneficio de intereses propios.

Los Mfon   disponen de un prestigio divino, representado el poder de los antepasados y al igual que sucede entre los  bamiléké,  la reina madre permanece al lado del monarca actuando como consejera. Los Mfon estarán  al mismo tiempo rodeados de un consejo formado por tres Tita-Mfom o  aquellos que son  llamados padres del rey,  junto con los que tomará  las decisiones más importante que conciernen a sus dominios. Estas serán  comunicadas al pueblo a través del Tita-Ngu o portavoz oficial. Los Nji son príncipes   miembros de la familia real,  o de los nobles  y oficiales de la corte;  toman cargo político de ciudades y aldeas y se mantienen como cabezas de familia. La capital, Foumban está en estos momentos  dividida en ocho barrios, cada uno de ellos bajo  la supervisión de un jefe ayudado por un fiel  asistente. Esta estructura administrativa se mantendrá hasta principios de la década de 1900.

 Los bamun son un pueblo de artistas, desde tiempos ya muy lejanos existe en Foumban la expresión de un arte de extraordinaria belleza, presentándose estrechamente  ligado al bamiléké. Máscaras esculpidas, estatuillas de bronce elaboradas con la técnica de la cera perdida y columnas  minuciosa y delicadamente  talladas  en  madera alcanzan una extraña, singular y bella perfección  que emplazan a esta población de  la Provincia Este del Camerún en el más importante de los centros de producción artística en África. Durante el reinado de Njoya  es cuando el arte alcanzará  su máxima  expresión, presentándose  como ejemplo de esta riqueza artística el Palacio del Sultán. Junto a los artesanos de la fundición, los orfebres y los escultores en madera,  existen numerosos talleres donde se elaboran tejidos tradicionales y multitud  de  comercios que disponen a la venta objetos de anticuario, concentrados principalmente en la llamada Rue des Artisans a un kilómetro del centro de la  ciudad.

Nsangou, padre de Njoya,  fue un rey guerrero que tuvo una cuarentena de hijos. Antes de entrar en guerra con los tikar ya había designado a  su hijo menor, contaba con  tan sólo cuatro años, como su sucesor; nunca  regresaría  de la batalla, convirtiendo al pequeño con su ausencia en regente y  ante el detrimento, disgusto y decepción  de sus hermanos ya adultos. Tras la muerte de Nsangou en 1888, Ibrahim será todavía muy joven para tomar la rienda del poder  por lo que su madre  se hará cargo del trono  a la espera de que el muchacho alcance la edad adecuada para gobernar. Los hermanos mayores no tan sólo muestran su descontento con la elección de Njoya también con la presencia  de la madre, Nzabndunké,  a la que consideran  una mujer cruel, autoritaria y con deseos desmedidos para ostentar el poder.

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Es entonces que los acontecimientos impulsarán la  revuelta que  estallará y  prolongará  durante dos años. Bentkon consejero de la reina y habiéndose ganado la confianza de dos de los hermanos de Njoya, reunirá entonces  a algunos  guerreros y marchará  contra Ibrahim; tan sólo Foumban y dos aldeas  enclavadas en la vecindad se mostrarán fieles al heredero legítimo de la dinastía bamoun.  Tras petición, el  lamido de Banyo, dará  fin a la insurrección con el envío de sus tropas. Nzabndunké impondrá y asegurará el gobierno de Njoya quién a la edad de quince años tomará posesión del trono convirtiéndose en  rey de los bamoun.

Marcado por la llegada de los alemanes  en 1902, el reinado de  Ibrahim Njoya será el más largo,  fructífero y  más conocido de la historia bamoun. El 2 de julio de 1913 morirá Nzabndunké, y  su tumba será emplazada  en el centro del Palacio Real de Foumban.  De 1902 a 1915 Camerún será  sometido al dominio colonial alemán, los principales intereses de estos europeos se situarán sobre el comercio de marfil y látex y la construcción de una vía férrea.

Los alemanes permitirán  a los reyes y líderes tradicionales  mantener sus usos y costumbres además de ejercer  plenamente sus poderes en aquellos territorios donde ejerzan  su dominio. Njoya destacará por sus buenas relaciones con los colonos hecho que le permitirá  de algún modo progresar en sus investigaciones e inventos personales. Ciertamente  se convertirá  en un líder autoritario, rodeado de una inmensa corte compuesta por nobles, jefes y  secretarios además de disponer de cientos de  kpen o esclavos postrados a sus pies. A pesar de ello  no dejará de mostrase  omo un individuo de espíritu inquieto, curioso  e inteligente. Sin duda   un hombre ávido de conocimientos, ambicioso y con profundos deseos de llevar a cabo grandes empresas. La importancia de su obra, en este aspecto,  será la invención de una escritura, de una religión  y en términos de arquitectura, la construcción del Palacio de Foumban.

Antes de que reine  Njoya los bamun son  animistas que creen  en la existencia de un ser supremo al que llamaban Nyinyi,  o ‘el que siempre camina ´es decir,  aquel que lo ve y entiende  todo.  Impresionado por la forma en que los musulmanes  llevan a cabo sus oraciones, invita  a Foumban a un morabito  y  en la ciudad  se levanta una mezquita. A partir de 1906 Goehring, misionero protestante alemán, inicia  su labor  evangelizadora  en  país bamun  y las mezquitas hasta la fecha construidas, son reducidas a ruinas  por orden del rey. Se  funda una capilla y escuelas y el bautismo da los primeros ochenta cristianos del reino. El misionero gana seguidamente  influencia y Njoya  ante esta, se muestra  disgustado por el reproche que la nueva religión le hace en cuanto al número de esposas de  esposas que posee. De  forma repentina cambia de opinión con respecto al cristianismo y emprende la persecución de sus fieles y la violencia pública contra los seguidores de la religión occidental.

En 1916 Goehring  se ve obligado a  abandonar la misión,  provocando el abandono de la fe de muchos bamun. En estos momentos es cuando aparece un nuevo marabout  que se emplea en  la enseñanzas del Islam entre la población aunque Ibrahim  Njoya tiene otros planes, crear su propia religión. Las leyes de su doctrina se guardarán  escritas en un libro  y en ellas quedaran reflejados versículos y oraciones del Corán, mezcladas con pasajes de la Biblia: La  religión de Njoya  no  será más que la mezcla y fusión del  Islam, el cristianismo y el animismo. Con su  muerte  desaparecerá,  para dar paso a los valores religiosos islámicos aunque en la actualidad la fe islámica  siga conjugándose con elementos animistas esencialmente africanos.

Njoya se muestra  siempre interesado en registrar la historia y tradición de su pueblo así como todas aquellas actividades que tienen lugar en su reino; al mismo tiempo sus inventos (  destacan  un molino mecánico para triturar el maíz y  armas de fuego)  y sus descubrimientos médicos relacionados con tratamientos para aliviar y curar enfermedades  y plantas medicinales necesitaban ser preservados; al ser no ser una lengua escrita, la Shùkèt Pamom  es  descartada para llevar a cabo sus propósitos  y crea en 1895 un alfabeto que contiene  más de 500 símbolos y dígitos pictográficos.  A partir de 1906 se dispone  a registrar detalladamente nacimientos, muertes, matrimonios, y celebraciones de relevancia; finalmente y por resultarle incomodo el  tamaño número de símbolos, decide condensarls. Llega  a revisar su alfabeto hasta seis veces, reduciendo el número de pictogramas hasta los ochenta y hasta diez los dígitos.  a ka u ku es  el nombre que ya completamente terminado recibe el alfabeto.

En el año 1918 se inauguran  unas veinte escuelas a lo largo y ancho del país bamun y en estas, más de trescientos alumnos se dedican  a aprender la nueva lengua   cuya enseñanza y   con el transcurso del tiempo, la presencia colonial francesa se encarga de eliminar . Existen noventa y un documentos escritos en diferentes versiones del alfabeto, tres de los cuales lo son en su versión final. Ibrahim Njoya escribe  un manuscrito de 547 páginas relatando la historia bamun en  a ka u ku´, más tarde lo traduce  al Shumom, su lengua secreta. Este  es  más tarde  traducido al francés  y a finales d la década de los  cuarenta.  En 1912  el Shumom  es creado por el sultán  para su  uso exclusivo y el de algunos de sus  súbditos más allegados, se trata de una mezcla de hausa, lenguas africanas, francés, inglés y alemán que aún hoy día es utilizado por algunas personas  en el sultanato. .

En 1908 Njoya viaja  hasta Buea,  capital  de la colonia de Kamerun, enclavada al suroeste del país, y allí queda sorprendido ante la grandeza de la residencia del gobernador alemán. A su regreso a Foumban se pone  a trabajar en el diseño de  su propio  palacio. Ideando  un edificio de tres pisos; el mismo se dispone para supervisar su construcción. El palacio se levanta  en 1907 haciendo uso de  ladrillos de barro cubiertos de cemento local elaborado con resinas, aceite de palma y cenizas. En 1978 la UNESCO inicia la restauración  de este singular y hermoso edificio real,   completando el trabajo en 1984.  Con la llegada de los franceses, la influencia de Ibrahim Njoya se ver reducida, a las autoridades coloniales  dela época no les complace la presencia de un sultán africano  con genio y visión. Deseando el control absoluto del país Bamun intentan  con todos los medios disponibles,   reducir su influencia,  hasta que  en 1923 le desposeerán del poder prohibiendo al mismo tiempo la celebración anual del Nguon, expresión máxima de la esencia bamun.

El país  es  dividido  en diecisiete chefferies o jefaturas superiores- Monsieur Ripe, jefe de distrito francés escribe  sobre el sultán : ‘ Njoya es un negro tirano, crecido en la sangre, de arrogancia excesiva, persiguiendo sueños dementes, ejecutando precipitadamente a sus adversarios, obligando a cada familia a darle en matrimonio a una de sus hijas. Alcanzó el poder sólo porque su madre no dudo en matar a  todos sus hermanos´. Ibrahim Njoya  es  enviado al exilio  trasladado  a Yaoundé en 1931 y es entonces cuando  su hermano,  Nji Kouotou Yenou,   es nombrado guardián del palacio por la administración colonial francesa. Muere  el 30 de mayo de 1933 a la edad aproximada de 66 años. Hubert Deschamps, historiador galo dirá de este ` fue una de las personalidades más destacadas del África Negra…´ No así lo consideró el poder colonial francés.

Un saltamontes es un nguon, pero el Nguon es también un festival  que se originó en el 1394 simbolizando la unión del sultán con su pueblo. Es también una sociedad secreta, un tambor de fricción y  una danza ritual… En definitiva, el Nguon es una celebración constituida por  actos de gratitud o apaciguamiento que engloba aspectos políticos, sociales, religiosos y místicos. Los franceses, temiendo que el Nguon pudiese derivar en revueltas e insurrecciones civiles contra la presencial colonial, impidió su celebración a partir de  1924 sin embargo  Njimoluh Seidou Njoya (1889- 1933),  padre del actual regente  Ibrahim Mbombo Njoya, lo rescató del olvido.

Los fali ngoutchoumi del Norte de Camerún

Los fali se concentran en la Provincia Norte del Camerún  con algunos grupos dispersos por  el área nororiental de Nigeria donde son referidos como  Bana.  Llamados por los peul kirdi o `paganos´,  sus comunidades se encuentran  en los alrededores de poblaciones como Mayo-Oulo, Dourbeye, Mayo-Louiti, Hossere Bapara, Tsolaram, Hossere Toro, Ndoudja y Dembo.  Durante el siglo XIX se resistieron a la dominación fulbe  y se refugiaron en los  Montes Mandara, enclavados entre Camerún y Nigeria. Se emplean principalmente en labores agrícolas, cultivando mijo y sorgo también cultivan, aunque en menor medida, okra, maíz, cacahuetes, sandias, arroz, alubias y patatas. Ovejas, cabras, asnos, gallinas y alguna que otra vaca son criadas por algunas familias. La población fula suele despreciarlos, aunque mantienen con ellos intercambios comerciales  que les proporcionan  avalorios  que emplean en su  decoración  personal a la que otorgan mucha importancia. Cereales y algodón son del mismo modo intercambiados  por productos como la sal.

Las comunidades fali habitan  en bellas viviendas circulares que han sido construidas en adobe y techadas en vegetal .  En las aldeas,  cercadas por  empalizadas de paja   o protegidas por  arbustos, se encierran  diferentes construcciones familiares que dispuestas  en torno a un área central abierta  acogen diferentes viviendas, unas  destinadas a los hombres y otras a la mujeres, ya que los fali son poligamos

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Aunque muchos fali han adoptado el Islam,  lo han hecho en menor medida en la Adamawa  nigeriana y aquellos que mantienen su  usos y costumbres tradicionales, se muestran  profundamente religiosos. Los fali que practican la religión tradicional,  creen en un dios único  al que están unidos por  antepasados sacralizados. Según su creencia y después de la muerte, el hombre abandona su cuerpo para alcanzar el  más allá, donde se convertirá en un ser inmortal que disfruta de una juventud eterna en un pasaje amable y fértil.

Desde el anuncio de la muerte, parientes y amigos acuden a saludar a los familiares más próximos del difunto depositando  bandas  de algodón sobre su cuerpo. Tras el canto funerario, el muerto es entregado a los herreros que le envolverán a modo de momia mientras  tanto, se organizan  danzas rituales. El primero de estas danzas  surge acompañada por el  sonido producido por largos  silbatos elaborados con corteza; la segunda, por la música de pequeñas flautas talladas en  madera  que vibran por bisel.

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Los tambores sagrados simbolizan el principio masculino y el principio femenino. Los jóvenes  aparecen entonces con trofeos de caza pertenecientes al difunto, formando un círculo alrededor de los primeros bailarines y un segundo en sentido contrario con el fin de que el equilibrio fundamental de que el  mundo mítico, masculino y femenino en su esencia, no sea perturbado. Uno de los momentos esenciales de este rito funerario de los fali de Ngoutchoumi es  el ascenso y salida del tambor femenino, que es portado por el jefe; momento culminante  donde cada miembro de la comunidad  toma consciencia de la importancia de todos aquellos aspectos que  les brindan fuerza y vida. La danza entonces es interrumpida hasta  la puesta del sol, cuando el profundo silencio se ve repentinamente interrumpido por el tumulto. Suena una trompeta, se baten los tambores y aparece el difundo envuelto en banas de algodón, tan sólo las manos y los pies al descubierto. Los familiares más cercanos emplazan sobre la punta de un cuchillo la planta sagrada, haciéndola girar sobre el cuerpo del difunto y sus los suyos propios para más tarde lanzarla lejos y deshacerse así de las enfermedades que ahora contiene.

Seguidamente cobran protagonismo las abluciones rituales con cerveza de mijo, mientras que un pariente emplaza entre las piernas del fallecido una piedra  sagrada que representa al antepasado del linaje. El jefe, en solitario y enfrente de la persona muerta,  le dirigirá las últimas palabras: ‘Has partido, solo, todos están tristes, vas hacia un pájaro, en el otro mundo, nos encontraremos, pero no regreses a la tierra, nosotros te alcanzaremos. Ahora, vete´.  Suena  de nuevo la trompeta y el muerto es descendido a su tumba sobre la que reposa una cubierta de cerámica agujereada desde la cual  su alma podrá escapar de su cuerpo terrestre. Finalmente un hombre joven  danza en solitario, apartado del resto, representando al difunto, marcando así el final del ritual funerario.

© Fotografías Afrika Pasifika

Esto no es africano !

Esto no es africano!  Dicen muchos habitantes,  del Cairo a Ciudad del Cabo, cuando se les habla de los amores que no son entre un hombre y una mujer. Este es también el pretexto por el que haya personas perseguidas, amenazadas, expulsadas de sus propias familias, encarceladas o tenidas como `poseídas por el diablo´. El periodista catalán  Marc Serena viajó  durante siete meses,  de norte a sur del continente africano  y entre los años 2011 y 2012,   para retratar a las personas que él considera `los más débiles de uno de los continentes más débiles´.

 El hilo conductor del libro, crónica de viaje  y ensayo  periodístico,   es un periplo intimo  a través de 15 países donde en cada uno de ellos se encuentra un escenario y una historia diferente. Això no és africà!  ( La Magrana Ediciones, en lengua Catalana)  translada al lector a los cabarets de música rai de Argelia donde un cantante   interpreta canciones de amor entre hombres; a Ghana, donde  una madre lesbiana casada con un homosexual  tiene un hijo que es  también  homosexual;  a una boda clandestina en Costa de Marfil o el primer imam en reconocer su inclinación sexual en África del Sur.  Cuenta también la historia de  muchacho  de Kenya  al que le gustan los chicos en una país donde  los albinos son considerados zeru zeru o ‘ hijos del diablo´ y que son asesinados impunemente … ‘ es peor ser homosexual que albino …´ Y nos acerca a la inestimable labor en defensa de los Derechos Humanos de  Alice Knom, la primera mujer abogada del Camerún … en definitiva un mundo escondido y en la mayoria de ocasiones desolador  y sin embargo rebosante de humanidad, esperanza y admirable valentía.

(Image courtesy of Flickr user William Hamon)

 Fotografia : William Hamom

El tema que trata ´es una de las agresiones a los derechos humanos más sistemática y silenciada que existe en el mundo¨.  La situación es gravísima en muchos países de África;  Serena subraya que las grandes organizaciones le están dando la espalda. ` Amnistía Internacional está haciendo mucho y buen trabajo, pero como trabaja con todas las agresiones a los derechos humanos que ocurren en el mundo hay algunas que toca mejor que otras …´ Si en Uganda se aprueba el proyecto de ley antihomosexual se introduciria la pena de muerte para las personas homosexuales reincidentes, que sean VIH-positivas, o que realizan actos sexuales con personas del mismo sexo menores de 18 años. El proyecto de ley también incluye provisiones para los ugandeses que mantienen relaciones sexuales con personas del mismo sexo fuera de Uganda, afirmando que podrían ser extraditadas para ser castigadas en Uganda, e incluye penalizaciones para los individuos, empresas, medios de comunicación y/u organizaciones no gubernamentales que apoyan los derechos del colectivo LGTB

En cuanto al tema del acceso a entrevistar a los protagonistas, el autor constata que ha sido difícil `Los periodistas juegan un papel muy activo an los países de África y en algunos lugares donde los medios han apuntado a una persona como homosexual, después  esta ha sido asesinada o apalizada´. Por este motivo, añade, `los periodistas generan mucha desconfianza porque pueden ser un motivo para ir a prisión o para ser extorsionados´. La homosexualidad en África es considerada como  una `perversión occidental´ sin embargo y como no cabría esperar de otra manera, diversas evidencias históricas constatan la homosexualidad en África desde épocas  anteriores al colonialismo, aunque son pocos los que se atreven a defenderlo públicamente por el riesgo de sufrir la misma represión  que los homosexuales africanos. Es una contradición, porque son justamente las leyes que impusieron los colonizadores  aquellas que la hacen ilegal y legitiman  una violencia. En Uganda, como en muchos otros países africanos  el odio a los homosexuales es fomentado y financiado  por fundamentalistas   norteamericanos evangelistas a golpe de talonario, teniendo mucho más que ver el fundamento del odio con la cartera que con los principios morales o la tradición africana.

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Este es quizás el único libro escrito por un periodista occidental y  que trata el tema de la homosexualidad en África  de una forma abierta por parte de su autor. Aquí podéis escuchar una interesante entrevista radiofónica a Marc Serana en el programa Via Lliure de Rac1.

Marc Serena (Manresa, 1983) trabaja  como periodista en diversos medios de comunicación. A los 25 años  retrató a su generación en La vuelta de los 25 (La Magrana/Ediciones B, 2011), que fue considerado uno de los mejores libros de viaje del año con el Premio Camino del Cid. Su blog lavolatdels25.cat fue distinguido por Lonely Planet como el mejor del mundo en lengua no inglesa.

La trata de esclavos en Camerún

En los siglos XVII y XVIII y  en el estuario  del Wouri es donde se produce la trata de esclavos, concentrándose en las aldeas  costeras y aquellas del interior de esta región camerunésa; los poblados de Malimba y sobre todo de Douala y Bonabéri.  En el  Museo de Douala se encuentran algunos ejemplos de los manilhas o brazaletes de cobre con los cuales se podía adquirir un esclavo en un principio,  ocho o diez eran suficientes para el intercambio. En el siglo XVII  se emplearán los cauris, tambien el llamado vin d’Espagne; con dos o tres medidas se obtenía un esclavo.  A finales del XVIII los articulos de intercambio empleados con más frecuencia serán las telas, la sal, el alcohol y las armas. Según constatan algunos documentos, aquellos esclavos de la Riviére Cameroun poseían un precio menos elevado en razón a  su menosprecio por la servidubre! Es complicado hacerse una idea del número de esclavos que se vendían cada año en la costa camerunésa. En el siglo XVI se cree que los portugueses se hacían  anualmente con un número de quinientos.  SãoTomé (São Tomé e Príncipe)  y Fernando Poo (Guinea Ecuatorial) era centros de ‘almacenaje‘  donde el tráfico resultaba mucho más constante que en el Wouri y Bonabéri.

No existe ningún documento que constate que los jefes locales camerunéses llevaran a cabo y personalmente la trata con los europeos sin embargo, indudablemente,  era para estos una forma de obtener ganancias. Inglaterra será el país que mostrará un compromiso más firme a la hora de poner fin al esclavismo en el Golfo de Guinea y de forma particular en el Camerún. En 1827 los británicos  establecerán una colonia en Fernando Poo bajo el mando del capitán Owens. Para combatir de una forma más eficaz la trata, los ingléses impondrán la supresión de la actividad a los jefes de las costas de Camerún  firmando junto a estos, distintos  contratos y tratados. En Camerún, como en otros enclaves  africanos,  y antes de la trata europea, existió el esclavismo;  continuándo su  ejercicio a un después de la firma de tratados y contratos con  entre jefes locales y europeos para  poner fín a su práctica. Este  esclavismo ‘ tradicional’ hacia distinción entre hombres libres, sirvientes al servicio de los hombres libres y los esclavos que no tenían derecho alguno. La condiciones de las mujeres eran mucho más complejas, siendo considerada como un mero objeto de intercambio, un recurso o  un simbolo de riqueza. La presencia colonial alemana y más tarde francesa,  tomarán medidas para suprimir la esclavitud entre las tribus del país y mejorar, en un sentido u otra, la condición de las mujeres.

El 10 de junio de 1840 los reyes Akwa y Bell principales jefes de Cameroun, como así se llamaba la antigua Douala, firmaron un tratado en el que se comprometían a que ningún miembro de su pueblo practicaría el comercio esclavista ni que ellos mismo consentirían tal negocio;  avisando a los británicos en el caso de que algún buque esclavista apareciese en aguas del rio. Por ello recibirían anualmente  un ‘dash‘ o recompensa de 100 piezas de tela,  60 fusíles, dos barriles de pólvora, dos toneladas de ron, un uniforme y un sable. El 7 de mayo del mismo año se firmaría un segundo tratado entre el rey Bell y el comandante del Pluto William Simpson Blount, representante del gobierno inglés.  A pesar de las buenas intenciones, el comercio de esclavos se perpetuará de forma clandestina;  razón por la cual el cónsul británico John Beecroft  estamaprá su firma en el tratado más importante concerniente a la cuestión. El 29 de abril de 1852 y partcipando un número considerable de británicos y camerunéses se rubricarán ocho articulos y se abordarán numerosas cuestiones relacionadas con la abolición de la esclavitud, la prohibición de sacrificios humanos, la libertad religiosa, la protección de los misioneros y la creación de un cementerios cristiano.

El Norte de Camerún antes de la colonización: el país kotoko y mandara

El país Kotoko a caballo entre las fronteras de Chad y Camerún se emplaza entre Baguirmi y Kanem. De norte a sur comprende pequeños y numerosos reinos como Missené, Ngala, Makari, Afadé, Maffaté, Goulféi, Mara, Kousseri, Tillam, Sangaïa y más al sur, Logone-Birmi. Cada una de estas poblaciones posee sus reyezuelos dependiendo unas veces de Bornou, otras de Baguirnmi los reinos más poderosos de la época. Estos pequeños reinos mantienen guerras constantes entre sí, algunos desaparecen absorbidos por Logone-Birni otros  e enclavan en territorio camerunés como Makari, Afadé, Goulféi, Kousseri y Logone-Birni. Los reyes Kotoko se proclaman descendientes de los sao.

A principios del siglo XIX el país Kotoko depende de Bornou, estando dividido en dos: el norte y el sur. La primera región, con sus ocho principados, forma parte del imperio Bornou. En cada uno de estos principados se sitúa un rey aunque es el gobernador bornu, llamado Alifa, es quién ostenta el poder. Al sur, el reino de Logone forma un estado autóctono a lo largo de la frontera oriental del norte del Camerún actual en las cercanías del lago Chad, región donde aún se encuentran vestigios  arqueológicos de los sao, civilización que encontró su apogeo entre los siglos IV y XV.

Logone-Birni, cuyo nombre significa ‘ lugar fortificado de Logone’ ,  estaba gobernado por un  rey al que llamaban  Mianraï  enclavándose su capital, Logone-Birni,  en Logone. Su autoridad se extendíaa sobre cinco provincias del país Kotoko que a su vez poseían sus  propios jefes locales tradicionales.  El soberano o Minraï era asistido por dignatarios como El iba quién jugaba el papel de primer ministro; El mraï Logone o jefe de los pescadores y el Mraï Khaah o jefe de  los cazadores; aunque el país  continuaba dependíendo de Bornou y en ocasiones de Baguirmi.  Cada año se debía pagar un impuesto de cien esclavos y cine túnicas. A finales del siglo XIX Ma Saleh un monarca de Logone Birni y conocido como  Saleh V, requirió la ayuda del soldado sudanés  Rabbah  para deshacerse de sus vecinos sin embargo fue  el recién llegado,  quién le destronó  y desde Logone- Birni se lanzó a la conquista de Bornou y Sokoto. Rabbah, nacido en el  Valle del Nilo y a la cabeza de un ejército eficiente y bien disciplinado conquisto aquellos países situados a orillas del lago Chad constituyendo un vasto imperio con capital en Dikoa y  que comprendia Bornou, Baguirmi, Dar-Kouty, Ouadaï.  Rabbah fue vencido  por las tropas francesas en Kousseri el 22 de abril de 1900.

El país Mandara  durante  el período colonial  situado entre territorio británico y francés, abarcaba el norte del Camerún oriental, al oeste del antiguo reino de Logone-Birni. La historia de este remoto territorio se divide en dos periodos marcados por la ausencia y presencia del islam.  En el siglo XV esta región montañosa estaba habitada por tribus animistas entre las cuales destacaban los margis, al sur de Dikoa, y los Gamergous cuyo reino fue Soukda. Según relatan las leyendas, un cazador  de origen sao y proveniente del Yemen tuvo un hijo con la reina Soudka. Este, se convertiría en el primer rey de la dinastia Wandala o Mandara. Los wandala habitaban entonces  Igsaekaïéoué o Igzawa sin embargo y a partir de la quinta generación   la dinastía se establecerá  en Kerawa,al sur de Igzawa, donde permanecerá durante todo el siglo XV. Las luchas persistentes contra los bornu y sus vecinos  más inmediatos les obligará a abandonar Kérawa para instalarse en Doulo, en el país Maya. Allí su rey Ti-Maya, entregara su hija al soberano de los wandala aunque ello no impedirá a Sankré atacar a su suegro, aniquilar a sus tropas y hacerse con Doulo que se convertirá ahora en capital del país Wandala.

Hacia el año 1715 y durante el reinado del Maï Boukar Hadji misioneros musulmanes llegarán al país y es entonces cuando los habitantes wandala se convertirán al islam. En estos momentos las prioridades del reino son deshacerse de la tutela de Bornou y resistir a la invasión fulbé. A principios del siglo XVIII Ali, rey de Bornou,  enviará tropas a Mandara provocando una intensa batalla en las cercanías de Doulo. Ali Birnima, jefe de la expedición militar, morirá en el enfrentamiento. Abatido, deja abandonado su tambor de guerra  y su bastón de plata, insignias de mando. A partir de esta derrota Bornou no se atreverá a atacar hasta 1814.  El  país  Mandara no alcanzará su apogeo hasta principios del siglo XIX y bajo el reinado de Boukar Guiama (1773-1828). El reino se extenderá desde las  orillas del lago Chad hasta los pies de las cumbres del Mindiff, sometiendo a más de una quincena de tribus animistas.

La guerra contra los fulbé estalla en 1804, un conflicto largo y complicado donde los pastores nómadas fula se extenderán por todo el norte de Camerún. Los wandala se resistirán a la presencia peul siendo necesarios diez años de conflicto armado  que no tendrán éxito. Perderán Maroua en 1819. Los Mandara se aliarán con Bornou a través del matrimonio de la hija de Boukar Guiama con el rey El-Kanemi. Juntos y en 1822 enviarán sus tropas para luchar contra los fulbé sin embargo serán vencidos una vez más, volviendo a lanzar un ataque a finales de año contra los fulbé establecidos en Diamaré y consiguiendo la victoria en Eissa.

Tras la muerte de Boukar Guiama en 1928 sus sucesores Hissaé (1828-1842) y Boukar Narbanha (1834-1842) mantendrán la lucha  tanto contra los fulbé del exterior como contra las tribus animistas del territorio que se levantan contra el poder. Los fulbé tomarán Doulo, lo que provocará que Boukar Narbanha  se vea obligado a buscar refúgio en Dioka. Hacia 1850 Cheikh Omat, monarca de Bornou e hijo de El-Kanémi, , aprovechará la situación para atacar  Mandara. Con Doulo en llamas, los wandala escaparán a las montañas de Mora donde los caballeros de Bornu no podrán alcanzarles. Finalmente los habitantes de Mandara  firman un tratado que les obliga  a pagar cada año  a Bornou setecientos cautivos.  Al final de su reinado el rey Boukar Narbanha reemprenderá la guerra contra los fulani y en 1893  dirigiéndose a Maroua y en la batalla de Dogba se pondrá fin a los enfrentamientos, respetando los fula las fronteras establecidas en Mandara. Tras el ataque a Doulo por las tropas de Rabbah, la capital de Wandala será trasladada a Mora en 1895.