Arquitectura Africana


Las culturas africanas se basan en la tradición oral: los mitos de la comunidad y el sentido de las antiguas costumbres se trasmiten de generación en generación. Sin embargo, la nueva África que está naciendo todavía tiene que resolver el dilema de cómo compaginar tradición y modernidad, dos conceptos aparentemente excluyentes. La tradición es importante para que los jóvenes conozcan sus raíces y los pueblos africanos refuercen su identidad, pero al mismo tiempo amenaza con impedir el progreso y el desarrollo, considerados por muchos como una imposición.
África, a pesar de todo, ha logrado salvaguardar, pese a los numerosos intentos de sus respectivos gobiernos y de otros extranjeros, sus creéncias y religiones tradicionales, las raíces más profundas de su espiritualidad.

En ruta por la región situada al sur del Sahara (Mali, Burkina y Benin) se descubre una arquitectura digna y de formas clásicas que de manera extraordinaria consigue mimetizarse casi por completo con los paisajes que la rodean. Estas construcciones que se insinúan como esculturas, constituyen una arquitectura de barro, tierra y paja que parecen resistirse a la extinción sin embargo, su fragilidad evidente la sitúa en el riesgo de una posible desaparición. Es así como grupos internacionales como Arquitectos Sin Fronteras o la misma UNESCO muestran interés en el pasado y el futuro de esta concepción arquitectónica y artística lo que permite que actualmente se encuentren incluidas en la lista de monumentos declarados patrimonio de la humanidad las milenarias ciudades de adobe de Djenné y Tumbuctú y los pueblos dogon en la Falla de Bandiagara en Mali, las viviendas con fachadas decoradas de los pueblos mauritanos de Oualatta y Chingetti, los palacios de barro de Abomey y Kumasi en Benin y Ghana.

Hasta hace muy pocos años se consideraba que todo lo construido por los pueblos primitivos era producto de las condiciones geográficas y climáticas del lugar, tanto en la forma como en el contenido. Durante largo tiempo se les negó una personalidad propia a las construcciones africanas de carácter profano o sagrado. Estudios antropológicos y arquitectónicos han abierto nuevas perspectivas, revelándonos formas expresivas que podrían calificarse de fantástica síntesis de exigencias culturales, religiosas, políticas y sociales.

Los estudios sobre los dogon, los lobi y los somba han demostrado que los arquitectos de africanos se veían obligados a incluir en sus círculos toda una serie de sistemas de carácter mítico-simbólico y consideraciones relativas a las esfera de poder de los diferentes grupos generacionales, además de los problemas derivados de interferencias entre conceptos islámicos y animistas, o entre estructuras político-económicas diversas.

A esto habría que añadirle una concepción africana propia de las formas y los espacios, orientada de un modo mucho mas claro que en otros pueblos en función de las personas y de sus necesidades. Así comprendemos que valorando y protegiendo la arquitectura local, con sus materiales, estilos y formas, no estamos solamente salvaguardando unas técnicas constructivas o unas estructuras habitables sino una forma distinta de interpretar el cosmos.

Texto: Joan Riera
Fotos: Afrika Pasifika
© Copyright Afrika Pasifika 2007. Todos los Derechos Reservados

3 pensamientos en “Arquitectura Africana

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